miércoles, 17 de febrero de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
ENTRE TODOS INVENTAMOS UN CUENTO
EL SECRETO DE LA TORRE EIFFEL
Erase una vez una ciudad llena de fantasÍa e ilusión llamada París.Allí nació una niña de ojos azules y cabellos rubios.Su familia era rica y prestigiosa.La niña se llamaba Erica. Erica vivía feliz.Un dia su abuelo le dijo que en la torre Eiffel había un secreto .Él de joven lo quiso descubrir pero no pudo. Erica descúbrelo yo no puedo voy a morir-le dijo. Y...el abuelo murió. Erica y su familia lloraron, estaban tristes. Erica creció y quiso descubrir el secreto de la torre Eiffel.
Erase una vez una ciudad llena de fantasÍa e ilusión llamada París.Allí nació una niña de ojos azules y cabellos rubios.Su familia era rica y prestigiosa.La niña se llamaba Erica. Erica vivía feliz.Un dia su abuelo le dijo que en la torre Eiffel había un secreto .Él de joven lo quiso descubrir pero no pudo. Erica descúbrelo yo no puedo voy a morir-le dijo. Y...el abuelo murió. Erica y su familia lloraron, estaban tristes. Erica creció y quiso descubrir el secreto de la torre Eiffel.
domingo, 14 de febrero de 2010
"HAZME INSTRUMENTO DE TU PAZ"

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
SAN FRANCISCO DE ASÍS
CLUB DE LECTURA "YO LEO Y ¿TÚ'
Éste es el espacio donde vais a leer y escuchar los cuentos de nuestro Club.
¿Recordáis el cuento que leímos el primer día del Club de Lectura?
"EL HOMBRECILLO DE PAPEL" DE FERNANDO ALONSO.
"'Era una mañana de primavera y una niña jugaba en su cuarto. Jugó con un tren, con una pelota y con un rompecabezas.
Pero pronto se aburría de todo.
Luego empezó a jugar con un periódico. Hizo un sombrero de papel y se lo puso en la cabeza. Después, hizo un barco y lo puso en la pecera.
La niña se cansó también de jugar con el sombrero y con el barco. Entonces hizo un hombrecillo de papel de periódico. Y estuvo toda la mañana jugando con él.

Por la tarde la niña bajó al parque para jugar con sus amigos. Iba con ella el hombrecillo de papel.
Al hombrecillo de papel le gustaron mucho los juegos de los niños. Y los niños estaban muy contentos con aquel amigo tan raro que ahora tenían.
Por fin todos se sentaron a descansar. El hombrecillo de papel de periódico era muy feliz y quería que los niños estuvieran contentos.
Por eso comenzó a contarles las historias que sabía. Pero sus historias eran historias de guerras, catástrofes, de miserias...

Y los niños al oír aquellas historias, se quedaron muy tristes. Algunos se echaron a llorar.
Entonces el hombrecillo de papel de periódico pensó: 'Lo que yo sé no es bueno, porque hace llorar a los niños'.
Y echó a andar, solo, por las calles. Iba muy triste, porque no sabía hacer reír a los niños. De pronto, vio una lavandería. El hombrecillo de papel dio un salto de alegría y, con paso decidido, entró. 'Aquí podrán borrarme todas las cosas que llevo escritas; todo lo que hace llorar a los niños', pensaba.

Cuando salió... ¡ Nadie le habría reconocido! Estaba blanco como la nieve, planchado y almidonado.
Dando alegres saltos, se fue hacia el parque. Los niños le rodearon, muy contentos, y jugaron al corro a su alrededor. El hombrecillo de papel sonreía satisfecho. Pero, cuando quiso hablar...
¡ De su boca no salía ni una palabra! Se sintió vacío por dentro y por fuera.
Y, muy triste, volvió a marcharse. Caminó por todas las calles de la ciudad y salió al campo. Entonces, de pronto, se sintió feliz.
Su corazón de papel daba saltos en su pecho. Y el hombrecillo sonreía, pensaba que tenía un pájaro guardado en el bolsillo.
Y comenzó a empaparse de todos los colores que veía en los campos: del rojo, amarillo y rosa de las flores; del verde tibio de la hierba; del azul del agua y del cielo y del aire... Luego se fue llenando de palabras nuevas y hermosas.

Y cuando estuvo lleno de color y de palabras nuevas y hermosas, volvió junto a los niños. Mientras descansaban de sus juegos y sus risas, el hombrecillo les habló.
Les habló de todas las personas que trabajan por los demás; para que nuestra vida sea mejor, más justa, más libre y hermosa.
Sobre el parque y sobre los ojos de los niños cayeron estas palabras como una lluvia fresca.
La voz del hombrecillo de papel se hizo muy suave cuando habló de las flores... Y de los pájaros del aire... Y de los peces del río y del mar...
Los ojos de los niños y del hombrecillo de papel se llenaron de sonrisa.
Y cantaron y bailaron cogidos de las manos.

Y todos los días a partir de aquella tarde, el hombrecillo de papel hacía llover sobre la ciudad un mundo de color y de alegría.'"

¿Recordáis el cuento que leímos el primer día del Club de Lectura?
"EL HOMBRECILLO DE PAPEL" DE FERNANDO ALONSO.
"'Era una mañana de primavera y una niña jugaba en su cuarto. Jugó con un tren, con una pelota y con un rompecabezas.
Pero pronto se aburría de todo.
Luego empezó a jugar con un periódico. Hizo un sombrero de papel y se lo puso en la cabeza. Después, hizo un barco y lo puso en la pecera.
La niña se cansó también de jugar con el sombrero y con el barco. Entonces hizo un hombrecillo de papel de periódico. Y estuvo toda la mañana jugando con él.

Por la tarde la niña bajó al parque para jugar con sus amigos. Iba con ella el hombrecillo de papel.
Al hombrecillo de papel le gustaron mucho los juegos de los niños. Y los niños estaban muy contentos con aquel amigo tan raro que ahora tenían.
Por fin todos se sentaron a descansar. El hombrecillo de papel de periódico era muy feliz y quería que los niños estuvieran contentos.
Por eso comenzó a contarles las historias que sabía. Pero sus historias eran historias de guerras, catástrofes, de miserias...

Y los niños al oír aquellas historias, se quedaron muy tristes. Algunos se echaron a llorar.
Entonces el hombrecillo de papel de periódico pensó: 'Lo que yo sé no es bueno, porque hace llorar a los niños'.
Y echó a andar, solo, por las calles. Iba muy triste, porque no sabía hacer reír a los niños. De pronto, vio una lavandería. El hombrecillo de papel dio un salto de alegría y, con paso decidido, entró. 'Aquí podrán borrarme todas las cosas que llevo escritas; todo lo que hace llorar a los niños', pensaba.

Cuando salió... ¡ Nadie le habría reconocido! Estaba blanco como la nieve, planchado y almidonado.
Dando alegres saltos, se fue hacia el parque. Los niños le rodearon, muy contentos, y jugaron al corro a su alrededor. El hombrecillo de papel sonreía satisfecho. Pero, cuando quiso hablar...
¡ De su boca no salía ni una palabra! Se sintió vacío por dentro y por fuera.
Y, muy triste, volvió a marcharse. Caminó por todas las calles de la ciudad y salió al campo. Entonces, de pronto, se sintió feliz.
Su corazón de papel daba saltos en su pecho. Y el hombrecillo sonreía, pensaba que tenía un pájaro guardado en el bolsillo.
Y comenzó a empaparse de todos los colores que veía en los campos: del rojo, amarillo y rosa de las flores; del verde tibio de la hierba; del azul del agua y del cielo y del aire... Luego se fue llenando de palabras nuevas y hermosas.

Y cuando estuvo lleno de color y de palabras nuevas y hermosas, volvió junto a los niños. Mientras descansaban de sus juegos y sus risas, el hombrecillo les habló.
Les habló de todas las personas que trabajan por los demás; para que nuestra vida sea mejor, más justa, más libre y hermosa.
Sobre el parque y sobre los ojos de los niños cayeron estas palabras como una lluvia fresca.
La voz del hombrecillo de papel se hizo muy suave cuando habló de las flores... Y de los pájaros del aire... Y de los peces del río y del mar...
Los ojos de los niños y del hombrecillo de papel se llenaron de sonrisa.
Y cantaron y bailaron cogidos de las manos.

Y todos los días a partir de aquella tarde, el hombrecillo de papel hacía llover sobre la ciudad un mundo de color y de alegría.'"

jueves, 11 de febrero de 2010
El Palacio de los Tres Ojos
Memorias de una gallina
miércoles, 10 de febrero de 2010
Día de la Paz
3º y 4º de Primaria hemos preparado unas actividades para celebrar todo el colegio el Día de la Paz. Los alumnos de 3º mostraron la frase de María Gay Tibau "Sembrando la paz en los corazones" mientras que los alumnos de 4º interpretaban con la flauta "La respuesta está en el viento" de Bob Dylan. Para finalizar todos juntos nos abrazamos y bailamos la canción "Amigos del corazón". Esta es la canción de "Patito feo", la coreografía nos la inventamos nosotros.
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